Rafa Zafra pasó años en El Bulli junto a Ferran Adrià antes de trasladar su visión del Mediterráneo a Amar Barcelona, un restaurante de alta gastronomía ubicado en un salón que forma parte de la historia de la ciudad desde 1919.
En este espacio, historia y contemporaneidad dialogan en cada detalle: desde la arquitectura del lugar hasta una carta donde el mar, la tierra y la estacionalidad ocupan siempre el centro del plato. Un restaurante profundamente ligado a la filosofía de Zafra de la “casualización del lujo”, donde la alta cocina se expresa desde la naturalidad, sin artificio ni solemnidad.